sábado, 13 de septiembre de 2008

Bolivia


Preocupa la ola destituyente que se mueve allí en el norte. Es en el sur del norte. Ese sur que perdió categóricamente en las urnas su voluntad de hacer caer al presidente constitucional.
No es fácil comprender cómo pueden hacerse y decirse cosas tan llenas de xenofobia, racismo y antimodernidad. El desprecio de la élite históricamente dominante hacia los indígenas y los pobres (tiende a existir confluencia, como bien lo señala Aristóteles) es aberrante.
Hace tres años, el argentino Daniel Larriqueta publicó un artículo que nos ponía en "perspectiva histórica" y que recobra vigor actualmente. En privado, este amigo enseña que el periodismo es la epidermis, la política la tierra media, y la Historia la profundidad más extensa.
Las noticias recientes nos llevan a algunas cuestiones de teoría política: 1) si se profundiza el inconstitucional accionar separatista de ciertas regiones, puede darse un escenario de estado de excepción. En otras palabras, se pone en juego quién es el legítimo depositario de la soberanía. 2) Contrariamente a lo que "el paco mediático" parafrasea, parece que la clase social que más des-ordenes genera no es la de los marginales sino la de los grandes. Y es que el peso de la Historia avala esta verdad, en evidencia desde Atenas y Roma hasta hoy, y semejante carga aplasta a cualquier botarate que hable desde la propaladora cajita del payaso asesino.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Quiero agregar a esta muy buena nota sobre la situación política en Bolivia una cosa que acabo de leer en el diario "El Argentino" sobre la cantidad de dinero que le da la CIA a los gobiernos de los departamentos de la Media Luna Roja para provocaciones y lograr la separación del resto de Bolivia, además de llevar a un embajador que estuvo en Kosovo y es experto en desestabilización. Los garndes mediadores siempre atentos.

Anónimo dijo...

Me parece màs que acertado el comentario. Es un verdadero problema el que se generò en nuestro paìs vecino. Las olas desestabilizadoras siempre fueron moneda corriente en nuestra castigada latinoamèrica. Inestabilidad, saqueos, represiòn, todo vale para sacar a un gobierno que hace lo que no le gusta al "Gran Hermano" del mundo que todo lo ve(y pretende controlar): USA.

Por las enseñanzas que podemos tomar de lo que ocurriò en nuestra Sudamèrica en los ùltimos 30 años, la màs importante es que ya no tiene lugar en nuestras cabezas el delirio insòlito de apoyar una acciòn armada para "democratizar" (como algunos represores asesinos llaman), el desòrden. Es un paso muy importante para nuestro pueblo, un aprendizaje que deberìa quedar tallado en la piedra de nuestra memoria para siempre. Es un tema muy pendiente aùn para todos nosotros profundizar la cuestiòn de la inestabilidad democràtica. Ya lo hemos vivido aquì en 1989 y en 2001. Lo ha vivido Perù en manos del dèspota disfrazado de demòcrata de Alberto Fujimori. Lo ha vivido Paraguay, tras la caìda de Cubas y las insolencias del dictador Oviedo. Ahora, una vez màs, van por Bolivia, donde esperemos que tarde o temprano triunfe el orden y la democracia por sobre la inestabilidad que proponen algunos deseos golpistas. Ahora, en mi opiniòn personal, apuesto a la paz y al consenso. No estoy para nada de acuerdo con las declaraciones de Chàvez, que propone ir a las armas en caso de gravedad de la situaciòn. ¿Chàvez es la salida? ¿alguien que en algùn momento atentò contra la democracia de su propio paìs y que pretendiò, a travès de un referèndum, meterle mano a la constituciòn para perpetuarse en el poder?. Ojalà la reuniòn de los paìses miembros del Mercosur pueda encontrar una soluciòn a esto, muy lejos de los deseos de Guerra que tienen algunos (que los elevan a la misma altura que al impune asesino del norte).

Anónimo dijo...

Les dejo una nota muy buena que salió hoy en Página 12:

http://www.pagina12.com.ar/diario/mitologias/27-111597-2008-09-15.html

También dejo el link al documental que cita la periodista:

http://video.google.es/videoplay?docid=1217895292198563182&hl=es

12 Docentes dijo...

Es doloroso ver esa carga de desprecio tan atávico. Es el caso típico de una clase dominante-dirigente refractaria a políticas de "integración" o de "acrisolamiento". Ni siquiera ensayaron la consabida y nefasta "iguales derechos, pero por separado". En éstos días una localidad boliviana quiso transformar en ley un uso consuetudinario consistente en que cuando un criollo camina por la calle y si se cruza con una persona de rasgos indígenas, ésta debe bajar de la vereda y saludarla mientras se quita el sombrero y se arrodilla. Un asco.